Dark Water (Hideo Nakata, 2002)

Tras el éxito internacional cosechado con “Ringu (1998)” y su posterior secuela “Ringu 2 (1999)”, Hideo Nakata es elegido por la editorial japonesa Kadokawa Shoten para llevar a pantalla uno de los relatos de Koji Suzuki, escritor de las novelas en la que se basa la saga Ringu. El relato tiene el nombre de “Agua Flotante” y aparece junto a otros seis relatos, con el nexo de unión del agua, en la colección “Dark Water”. Recomiendo la lectura de la colección al completo y respecto al relato que se adapta para la película, podeis leerlo tanto antes como después de haberla visto, ya que existen algunas diferencias en el modo de desarrollarse la historia.

Dark Water

Dark Water cuenta la historia de Yoshimi, una mujer recién divorciada que se encuentra luchando por la custodia de su única hija, Ikuko. Madre e hija se mudan a un edificio casi abandonado, donde el agua y las humedades están muy presentes. El primer día descubren una mochila que perteneció a una niña que vivió allí hace dos años. A su vez, Yoshimi comienza a tener visiones que le hacen cuestionarse su salud mental.Aunque está enmarcada dentro del J-Horror y tiene alguna escena realmente impactante, Dark Water se acerca más al drama, presentándonos una historia de fantasmas internos y tratando temas como la soledad y el abandono. Utilizando la figura del fantasma vengativo, conocido en la cultura japonesa como Onryō, y con una fotografía muy cuidada, Dark Water nos sumerge en una historia de amor de una madre por su hija, buscando darle el amor que ella no recibió y de personas que solo buscan recibir algo de cariño.Fotograma Dark Water (2002)

Como toda exitosa película de terror asiática, tres años después se hizo un remake en Hollywood, protagonizado por Jennifer Connelly. Si no conoces la obra original puede funcionar para el espectador occidental, pero las comparaciones son odiosas y para mi es innecesario y no aporta demasiado.

Dark Water es una de mis películas favoritas de la ola de J-Horror, poniéndola muy cerca de productos como el propio “Ringu” o “Shutter (2004)”, por lo que recomiendo su visionado a todo el que esté leyendo esto. Espero que la disfrutéis tanto como yo.

Para completar, una vez la hayais visto podeis escuchar el programa que le dedicaron en Aguas Turbias y en el que tuve el placer de participar.

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